A sample text widget

Etiam pulvinar consectetur dolor sed malesuada. Ut convallis euismod dolor nec pretium. Nunc ut tristique massa.

Nam sodales mi vitae dolor ullamcorper et vulputate enim accumsan. Morbi orci magna, tincidunt vitae molestie nec, molestie at mi. Nulla nulla lorem, suscipit in posuere in, interdum non magna.

Sangre inocente 

“Se juntan contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente” Salmos 94:21

Lucas 23:1-49

Aquella había sido una larga noche; ahora ante el Sanedrín, hombres perversos le golpean el rostro y profieren burlas y retos. Luego es llevado de una a otra autoridad civil; Pilato, procurador de Jerusalén reconoce su inocencia: “…Ningún delito hallo en este hombre” (Lucas 23:4). No obstante presionado por los principales sacerdotes decide enviarlo a Herodes, quien después de burlarse de Él lo reenvía a Pilato; apenas se ha acercado su esposa para decirle: “No tengas nada que ver con ese justo…” (Mateo 27:19). ¡Sabe que es inocente! (Lucas 23:14-15).  Sin embargo la multitud grita “¡Crucifícale!”. “Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían (Lucas 23:24). Vea conmigo la escena, vea al Hombre inocente, el rostro hinchado, la barba arrancada (Isaías 50:6), ahora entregado a soldados sin escrúpulos (Juan 19:1-3), cómo le escupen, golpean su cabeza coronada de espinas mientras se burlan; véalos tomar el látigo con puntas de metal, la espalda desgarrada y sangrante ahora obligada a cargar un madero de más de 50 kilos (Juan 19:17). Aunque es un Hombre fuerte, sus piernas se doblan por el esfuerzo… ya en el Gólgota, siendo apenas las nueve de la mañana (Marcos 15:25), es  colocado sobre el madero, los clavos oxidados atraviesan sus muñecas y sus pies, la madera roza la espalda herida… Acerque conmigo el oído y escúchelo decir: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).Escuche a hombres viles escarnecerle (Mateo 27:39-44). Es mediodía, un manto de oscuridad cubre a la multitud por tres horas. A las tres de la tarde, Jesús, el Hijo de Dios –Dios encarnado- entrega su espíritu (Juan19:30). Ahora junto con la multitud y conmigo, golpeemos nuestro pecho (Lucas 23:48)… El bendito Hijo de Dios herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados” (Isaías 53:5)GCZ

“Si Jesucristo es Dios y murió por mí, entonces ningún sacrificio que yo haga por Él puede ser demasiado grande” – C. T. Studd

Comments are closed.