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La autoridad del Señor

“Sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero” Efesios 1:21

Efesios 1:15-23

En las palabras “principados, autoridad, poder, señorío y Nombre que se nombra” está incluido todo, tanto poderes terrenales, como órdenes diversas entre las inteligencias celestiales, sean ángeles que permanecen fieles al Señor o sean ángeles rebeldes de naturaleza caída para los cuales no hay esperanza y se nos dice que tanto durante este tiempo como durante la eternidad todos han sido puestos por Dios bajo la autoridad del Señor Jesús “sometidos bajo sus pies”, como dice el verso 22 (Filipenses 2:9-11; Colosenses 1:16-20; 1ª Corintios 15:27-28). Esto es una revelación que debe producir gozo y seguridad en aquellos que estamos asociados con Cristo, sobre todo cuando el Espíritu Santo se encarga de revelarnos que nuestra lucha es contra aquellas potestades o autoridades espirituales sobre las cuales Cristo tiene autoridad (Efesios 6:12). Esta doctrina de la autoridad del Señor Jesús es tan importante que Él mismo nos mandó a predicar el evangelio apoyados y respaldados por ella (Mateo 28:19-20). “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (Efesios 1:20). No podemos dejar de notar el cambio tan precioso que se produce en este texto al mencionar a la Iglesia. Pues mientras de todos los demás se dice que Dios los sometió bajo los pies de Cristo, en cuanto a la Iglesia se nos dice que lo dio por Cabeza. Así que mientras todas las demás cosas son exteriores y están bajo los pies de Cristo la Iglesia tiene una relación única con Él como carne de su carne y hueso de sus huesos, como la relación de Eva con Adán al ser llamada “Varona” por haber sido tomada del varón. Esto nos hace comprender la relación íntima, viva y única que existe entre Cristo y su Iglesia. En Cristo tenemos pensamientos y dirección (doctrina), vida (experiencia con la doctrina), voluntad (revelación del plan de Dios). Nada es en la iglesia sin Su cabeza que es el Señor Jesús (Colosenses 1:18- 24). –Desde la Edición 

“Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia” Colosenses 1:18

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