Ten fe 

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreos 11:6

Hebreos 11

Tomábamos un café, justo afuera del seminario. Yo le había pedido a mi profesor de Antiguo Testamento si podía hablar con él, ya que estaba pasando por ciertas dudas acerca de la fe. Ya que él era un hombre piadoso, sabía que me daría argumentos convincentes para aclarar todas mis dudas. Pero su sencilla respuesta me sorprendió. Tienes que tener fe. Tradicionalmente se dice que tenemos cinco sentidos: la vista, el tacto, el gusto, el olfato, y el oído. Estos sentidos son un regalo de Dios y debemos usarlos al máximo para Su gloria. Sin embargo, el creyente debe constantemente hacer uso de otro sentido; un sentido espiritual: la Fe. Pablo dice en 2ª Corintios 5:7, “Porque por fe andamos, no por vista”. La seguridad del cristiano no viene principalmente a través de los cinco sentidos. No, el cristiano tiene seguridad ya que tiene fe. La Biblia define la fe como la “certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Este versículo es fascinante. La fe nos da certeza y convicción de cosas que son futuras e invisibles. La tentación es ser como Tomás. ¿Recuerdas lo que dijo cuando le dijeron que Jesús se había aparecido vivo después de su muerte? Básicamente respondió: “Si no lo veo, no lo creo” (Juan 20:25). ¿Qué le dijo Cristo cuando Tomás finalmente lo vio? “Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” (Juan 20:29). Han pasado algunos años desde que mi profesor de Antiguo Testamento me dio el sencillo (y profundo) consejo de tener fe. Ha sido un gran consejo. Me he dado cuenta que, como dijo Agustín de Hipona, hay que creer para ver, y no ver para creer. ¿Estás pasando por duda? Ten fe. Dios da vista a los ciegos, pero solo si hay fe. –EEO 

“Por la fe (Moisés) dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible” Hebreos 11:27

La fe

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11:1

Hebreos 11

Dios quiere que caminemos por fe y no por vista o apariencias porque nuestros cinco sentidos, con mucha frecuencia nos engañan. “Porque por fe andamos, no por vista” (2ª Corintios 5:7); y “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6a), es decir que, como vemos, la fe es un indispensable requisito para que Dios declare como justo al pecador que CREE en la Persona y obra de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Hemos leído que la “fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). La fe es pues el reconocimiento de que Cristo ha hecho TODO a mi favor, y de que la declaración que Dios me aplica como “justo”, es a consecuencia de haber sido cumplida enteramente Su ley por medio de la muerte y resurrección de mi Sustituto –el Señor Jesucristo-. Creer que, por medio del derramamiento de Su sangre Cristo llevó el castigo por mis pecados; que Él se entregó a la muerte no sólo por mí, sino por todos (Mateo 20:28), que Su preciosa sangre divina fue derramada para rescatarnos, y que esa misma preciosa sangre fue presentada delante del trono de Dios en los cielos como pago por nuestra redención es a lo que se refiere esta fe de la que venimos hablando. Solamente por Su gracia somos salvos por medio de la fe, la cual por cierto, también procede de Dios, como leemos en Efesios 2:8 y 9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” ¡¿Cómo no debemos estar agradecidos?! Amigo lector cristianooremos pues a Dios, en todo momento, manifestándole nuestro agradecimiento por su gracia y gran misericordia para nuestras vidas.  RZA

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreos 11:6

Envejecer sin aprender 

“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien” Tito  2:3

Tito 2:3-4; Hebreos 5:11-14

No creo que sea malo envejecer, lo malo en todo caso es envejecer sin aprender, eso sí lo considero una verdadera tragedia. Permítame poner un ejemplo ¿Cómo puede una florecilla del desierto dar gloria a su Creador? Dando su perfume abriendo sus pétalos, sólo para ser admirada por su Creador. Cada hombre y mujer puede honrar a su Señor, cumpliendo el soberano propósito para el cual fue creado. Las ancianas a que se refiere nuestro pasaje no necesariamente son mujeres que ya han llegado a la vejez. Más bien se refiere a mujeres fieles a Dios, lectoras y hacedores de la Palabra, mujeres llenas del Espíritu Santo, dirigidas por Dios en su servicio. Cada mujer cristiana que tiene años de conocer al Señor debiera aspirar a ser ese tipo de mujer a la que se refiere este pasaje. No es una meta elevadísima a la que sólo gente muy especial puede aspirar, el llamado es para todas las creyentes. Este pasaje señala como algo fundamental dedicarse a enseñar a otras mujeres, para hacerlo se requiere dejar de lado lo que yo deseo hacer por servir a otra persona. El dejar de lado mi egoísmo y ocuparme de otros, sólo puede dar como resultado salud espiritual y física. Amigo lector, se espera de nosotros que el crecimiento físico en los y las cristianas vaya acompañado de madurez espiritual. Una de las razones para que esta madurez no se produzca es habernos hecho “tardos para oír” (Hebreos 5:11), es decir, no es que falle el oído, sino que voluntariamente no escuchamos lo que Dios quiere enseñarnos. Una larga niñez espiritual no es lo que Dios espera de sus hijos. La meta real es que con los años todo cristiano se convierta en un maestro de la Biblia (Hebreos 5:12) ¿cómo le va en el cumplimiento de esta meta? –GCZ 

“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” 2ª Corintios 4:16 

Luz del mundo 

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”

Mateo 5:14

Filipenses 2

Esta declaración del Señor Jesús, respecto de los suyos, llamándonos (5) Luz del mundo,es una verdad que nos pone en una situación de privilegio y de mucha responsabilidad ante los demás. El Señor dijo de sí mismo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Lo que implica, que para reflejarle, es necesario estarle siguiendo siempre; recibiendo su luz constantemente y alumbrar con ella a aquellos que están en nuestro entorno. El Señor nos dice en su Palabra que este mundo en que vivimos, está en tinieblas de maldad, y ha de ser la luz que reflejemos de Él, la que ha de guiar a los pies de Jesucristoa aquellos que están perdidos en oscuridad. El Predicador Spurgeon dijo al respecto: “Las lámparas no hablan; brillan. Un faro no hace el ruido de los tambores, y sin embargo, de muy lejos, el marinero puede contemplar su luz amiga”. Que nuestras  obras brillen de tal forma, que el sermón principal de nuestra vida lo predique nuestra manera de vivir. (6) Así que somos embajadores de Cristo, como dice en 2ª  Corintios 5:20“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios”. ¿Qué es un embajador? Es un representante de un determinado país ante otro, con el propósito de dar a conocer lo que su nación es. Nosotros, habiendo sido ciudadanos de un mundo de tinieblas y esclavitud, y habiendo sido sacados por la gracia y el poder de Dios, ahora somos nombrados de parte de Él embajadores en este mundo, para que anunciemos las virtudes  de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable, con el mensaje de una reconciliación salvadora. -GGdeZ

“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación” 2ª  Corintios 5: 18

En Cristo (II)

“Saludad a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo os saludan. Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César”  Filipenses 4:21-22

Efesios 4; 1ª Corintios 12

Otra verdad maravillosa, es que (3) Aquellos que hemos recibido al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, hemos sido hechos santos en Él y para Él. Por eso el apóstol Pablo casi en todas sus cartas a los creyentes, al referirse a ellos, menciona: “Saludad a todos los santos en Cristo Jesús”. Santo significa, estar separados y reservados para el servicio exclusivo de Dios, por tanto, se nos manda que cuidemos nuestra vida guardándola en santidad porque le pertenece a Dios, y esto no es una opción, es un mandato. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”(2ª  Corintios 7:1)Dios nos dice en su Palabra, que sin santidad nadie le podrá ver. La vida eterna que Dios tiene preparada, será solo para los santificados en Cristo Jesús (1ª Corintios 1:30-31; 1ª de Pedro 1:14-16). (4) Por estar en Cristo vengo a ser miembro del cuerpo de Cristo. “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” (1ª Corintios 12:27). El cuerpo de Cristo se refiere a la iglesia universal de la cual Cristo es la cabeza, o sea todos los creyentes de todo el mundo (1ª Corintios 12:13; Efesios 1:22-23)Al ser miembros del cuerpo de Cristo, Dios nos ha dado dones a fin de que los ejerzamos en beneficio de los demás, para que todos nos edifiquemos. Es un ejemplo maravilloso la comparación de la iglesia con el cuerpo humano; ya que –como sabemos- los miembros del cuerpo no funcionan sin la cabeza y todos tienen una razón de ser y una función bien definida (Efesios 4:12-13). ¿Es usted cristiano? ¿Sabe cuál es su función en el Cuerpo (la iglesia)? Y, una pregunta también necesaria ¿está cumpliendo su función? –GGdeZ

Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso” 

1ª Corintios 12:18